Sonando "King of the Mountain" de Kate Bush.Imaginen un día como hoy, un calor de cagarse; una hora sosa como las 3 de la tarde. Un timbre inesperado. A veces me imagino que por ahí no es fácil trasmitir la dinámica del día de un trabajador sexual: la cama es lo de menos. La previa es mortal. Empieza con un intento del mejor buen despertar posible; sigue con que si no es el día de gimnasio es el día en que podrás comer sólo lo que puedas. Cuando pasás los 40 ya no es tu cara ante la vida como vengo. Es una piel controlada, los dientes impecables y sin aliento, los pies sin durezas, el orto y la pija higiénicas como si fuesen bebederos de la NASA, el pelo impecable, ni muy puto ni muy guarro. Si te gustan los accesorios olvidate; nada que te identifique con un partido politico un credo o una causa personal. Es tanto lo que te exigen y es tan poco lo que recibís. Siempre se quejan del precio, de que si no tenés canales porno, de lo que les costó llegar, de lo lindo que es el departamento pero es tuyo? ¿hacés otra cosa? ¿vivís de ésto? ¿tenés estudios? ¿pensaste en el día de mañana?. Hay que hablar poco, cualquier palabra puede ser una alerta paranoide para estos tipos tan grises, tan formales, tan mentirosos, tan culposos, tan poco generosos, tan casados...
Si fuese por las cosas que me dijeron hoy estaría en Grecia, Brasil, España o Canadá. Sería amo de llaves, asistente, secretario novio oficial o amante fijo. Todos mienten, todos creen que tienen que hacer algo por vos mientras se limpian la leche con los rollos de cocina. Y sin embargo yo soy feliz con la forma en que administro mi tiempo y derrocho mi dinero. No tengo planes, mi futuro es hoy y ellos creen que lo tienen asegurado. Infelices, entren paguen cojan y váyanse.
La semana pasada me cayó un chiquillo que sinceramente yo podría ser su padre: era muy parecido a Felipe Colombo el actor, más alto y corpulento. Traía unos pantalones grises y la camisa arrugada con mochila. Le pregunté la edad y me dijo 22. Pero al irse estoy seguro que tenía menos. Me inhibió un poco su belleza por lo cual mi agente contrafóbico me hizo sentir exceso de confianza. Se sacó la ropa y estaba erecto. Yo no sabía cómo empezar, porque a los tipos grandes los llevo con las palabras pero éste tenía esa cosa urbana y salvaje. Quería ponerla o que se la pongan. Estaba muy transpirado porque me dijo que había venido en subte pero su transpiración era exquisita... ahora entiendo lo del tesoro de la juventud, que suerte que ellos no lo saben; yo tampoco lo supe cuando debuté a los 19 con un tipo de 36 y yo me sentía flaco, feo y sin personalidad. Para cuando te das cuenta de lo hermoso que fuiste ya sos grande y nostálgico. Siempre me dijeron que así sería pero yo no lo creía.
"Felipillo" me dijo que lo que él buscaba era que lucháramos en la cama y le ganara y así tendríamos sexo. Qué ganas con este calor. El pacto fue que se dejara ganar porque semejante bestia... luchamos lo que pudimos, lo sujeté como pude, hundí mi cara en su hermoso culo redondo adolescente y ... se descompuso, le bajo la presión pueden creer? Me quedé con todas la ganas de disfrutar un manjar poco frecuente. Le prendí el ventilador le ofrecí agua fría, se vistió se disculpó y se fue. En realidad estuvo bien. ¿Qué hubiese hecho con un niño así en mi casa? ¿Hubiesemos jugado a que era su papá o su hermano mayor? ¿Lo hubiese entregado a mis amigos drogones para cumplir las fantasías de otros? ¿Tendría más cosas para contar? .Estuvo perfecto. Ciento cincuenta pesos por 30 minutos, sin chistar y sin quejarse.
Después de todo odio las fantasías ajenas, odio tener que ganarme el dinero ocupando el lugar del objeto del deseo ajeno. Quiero ser un taxy boy de película de esos que se tiran con una cerveza en la mano mientras un viejo acaudalado se la mama al borde de una psicina sin decir ni mú. O dormirte mientras te pagan, como la peli del chico que sufre de narcolepsia.
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